10 consejos para sobrellevar la llegada del segundo hijo

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Cuadro con una imagen de un niño llamado Àlex, igual como nuestro segundo hijo.

La decisión de tener un segundo hijo no siempre es fácil. En nuestro caso, como padres tardíos que fuimos, teníamos muy claro que en el momento que nuestro ginecólogo nos autorizara un nuevo embarazo, probaríamos suerte con el segundo. Sin embargo, son muchos los padres que por cuestiones muy diversas se plantean si tras el primero es una buena decisión ir a por el segundo hijo.

Ser madre tardía tiene sus ventajas pero también sus desventajas. Con 37 años viví mi primera maternidad y  soy consciente que a esa edad mis padres ya me tenían a mí, con 14 años. Mi hija, en cambio, con 14 tendrá ya una madre de 51 años. La diferencia es notable y por ello, no dudé un instante en querer dar un hermano o hermana a Carla.

La naturaleza quiso que el proceso fuera rápido y con 39 años ya cumplidos viví dos maternidades con tan sólo 19 meses de diferencia entre la una y la otra y dos bebés en casa que atender. Una auténtica locura a la que conseguí sobreponerme, sin saber exactamente cómo.

 

segundo hijo

10 consejos para sobrevivir a la llegada del segundo hijo

Reorganiza tus tareas: el segundo hijo lo exige

1) Aprende a delegar y a confiar en otras personas el cuidado puntual de tus hijos. La llegada del segundo hijo no consiste únicamente en redoblar los esfuerzos y multiplicar por dos las atenciones a nuestros hijos. En mi caso, con niños tan pequeños, pero de edades diferentes, supuso mayor estrés y mayor culpabilidad. Delega en otros lo que no puedas hacer tú y no te sientas culpable por ello.

2) Déjate ayudar, ya no como madre, sino como padres. No olvides que con menos de 2 años de diferencia las necesidades de los bebés son muy parecidas. El hermano mayor aún no sabe qué es la paciencia ni sabe tampoco esperar su turno, mientras que el pequeño necesita todas tus atenciones. Si puedes búscate ayuda externa y sino tira de abuelos, tíos o amigos. No intentes hacerlo todo tu misma.

3) Organízate y sobre todo planifica las tareas. Ser rigurosa con los horarios y las rutinas ayuda a mantener la harmonía en el hogar. Evidentemente, si optas por la lactancia materna será más difícil mantener unos horarios, pero inténtalo dentro de lo posible.

4) No pretendas tenerlo todo bajo control. Con un niño ya resulta difícil, pero con dos, y de estas edades, resulta imposible. Relájate y disfruta. Es habitual que tras la enfermedad de uno, caiga a los pocos días el otro. Tendrás que improvisar y mover tu agenda en más de una ocasión.

Con la llegada del segundo hijo, no olvides al mayor

5) Focalízate en el hermano mayor y en cómo se adapta a esta nueva situación. Los celos son normales entre hermanos y debes facilitar a tu hijo mayor el proceso de adaptación del pequeño. Prioriza las atenciones al mayor y pide su colaboración para ayudarte con los primeros cuidados y atenciones del bebé. Dar responsabilidades pequeñas y asumibles según su edad  le ayudará a crecer. También a entender que tiene un papel importante en la familia, a pesar de la llegada del bebé.

6) No olvides que a pesar del nacimiento del segundo hijo, el primero sigue siendo pequeño. Resulta inútil pensar que entenderá según que situaciones y que actuará de según qué forma. No esperes que sea maduro y responsable con la llegada de su hermano, ya que sigue siendo un niño. Es más, muy probablemente, con la llegada del segundo hijo, es posible que incluso experimente un retroceso y retome algunas actitudes que ya había abandonado. Mi hija recuerdo que volvió a tomar la leche en biberón cuando ya hacía un mes que lo había abandonado.

segundo hijo

7) No seas más permisiva con el segundo hijo por ser, para muchas, el último. Cuánto antes retomes tu ritmo de vida mejor. Con Àlex a los 6 meses ya dormía en su propia habitación, y no lo hizo antes por problemas de salud. Carla lo hizo al año. También ocurrió algo similar con la guardería, Àlex empezó con 9 meses, mientras que Carla lo hizo con 15 meses. Cuánto antes restablezcas las rutinas en casa y vayas retomando tus pequeñas parcelas de autonomía como mujer mucho mejor.

8) A medida que el segundo hijo vaya creciendo, intenta que los hermanos compartan las mismas actividades y rutinas diarias: aseo, mesa, baño, hora del cuento, etc. Te facilitará tu día a día y intensificará los lazos de unión entre hermanos y su complicidad.

9) Haz crecer al pequeño y no hagas empequeñecer al mayor. Es uno de los errores que solemos cometer las madres y algo que debemos evitar.

Con la llegada del segundo hijo, aprende a relajarte y a relativizar las cosas

10) Organiza pequeñas escapadas en familia. Algo que nosotros, al ser nuestro segundo hijo de finales de diciembre apenas pudimos hacer. Con la entrada del frío empezaron las bronquitis y los ingresos puntuales en el hospital. Si puedes,  oxigenarse viene muy bien y con ello, uno relativiza muchas cosas.

Esta tarde, justo regresando del colegio, mi hijo Àlex le ha preguntado a su hermana mayor si estaba contenta de haber tenido un hermano. La respuesta de Carla ha sido clara: “Sí estoy muy contenta de tener un hermano pequeño de 4 años”. Àlex, sonriendo, ha añadido, “Carla, qué feliz soy, cuando lleguemos a casa te daré un fuerte abrazo”.

Son momentos irrepetibles entre hermanos y momentos de orgullo para los padres. Sin embargo, situaciones como éstas también conviven con otras totalmente opuestas. Como aquella en que nuestra hija Carla nos preguntaba que no entendía por qué habíamos decidido tener otro hijo. Según ella, si no hubiera tenido un hermano ahora estaría mucho más tranquila. Ante ello, como progenitores, apenas sabes qué responder.

La relación entre hermanos se caracteriza por una  relación amor-odio. Pasa de  la complicidad y el compañerismo de unos momentos a la de competitividad y el “odio” de otros y como padres debemos aprender a manejarla. ¿Y en tu caso, ¿Cómo has vivido tu segunda maternidad?

 

 

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